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viernes, 4 de noviembre de 2011

Joaquim Mir i Trinxet. Pintura

Joaquim Mir,  Barcelona (1873-1940)

 

joaquim mir i trinxet_Canyelles

Joaquim Mir, es uno de los pintores más singulares del panorama artístico español de finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. Su singularidad se construye y se sustenta a través de la leyenda que surge en torno a su persona: a través de la independencia total respecto a los grupos culturales artísticos y a la independencia de los estilos y movimientos que surgieron a lo largo de su vida: singularidad que sustenta en las aportaciones que él realizó a nivel plástico.

joaquim mir i trinxet_Vendedor de naranjas (1896)

MIR, hombre de notable rudeza en la vida práctica, se granjeó fama de cordial y raro allá por donde pasaba. Si de Rusiñol se contaban episodios chocantes, de Mir se subrayaba su rareza personal. Esta creencia popular en Catalunya, vino a consagrarla la primera biografía que se escribió sobre él: Josep Pla, que no había conocido personalmente al pintor barcelonés, fue quien trazó un perfil de pintor rozando lo grotesco y los límites de la civilidad. Así, Mir nos quedará como un personaje único al margen de todos los esquemas y envuelto en cierta neblina.

 

joaquim mir i trinxet_El mirall de l´esglési (El espejo de la Iglesia). Alforja

 

joaquim mir i trinxet_Carrer_dels_Terrissaires

Mir fue un artista independiente, que nunca tuvo la necesidad de viajar a París para ver lo que se cocía, ni pertenecer a los focos artísticos de la época, aunque siempre se le ha asociado a grupos y movimientos claramente vinculados al impresionismo y al simbolismo. Esta asociación impresionista viene motivada por la gama cromática empleada por Mir, similar a la de los impresionistas que empleaban la combinación de colores para crear las sombras "Era, ante todo, Mir. Un artista esencialmente paisajista. Su pasión por la naturaleza y los efectos lumínicos, característico de los impresionistas, le permitieron crear un universo propio, fruto de su peculiar mirada a la luz y la naturaleza, que le diferenció del resto de artistas impresionistas", explicó el comisario de la exposición Francesc Miralles. Y es que Mir veía otros colores y era capaz de interpretar y ver la naturaleza de una forma completamente distinta.

 

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joaquim mir i trinxet_paisaje_de_vilanova

 

joaquim mir i trinxet_suburbios_de_villanueva

"Sólo quiero que mis obras alegren el corazón e inunden de luz los ojos y el alma". Así resumía Joaquim Mir En 1928, su manifiesto como artista. El color y la luz lo significaron todo para el pintor barcelonés, y con ellos construyó un lenguaje personal con el que creó una obra sorprendentemente moderna, más allá de los movimientos artísticos con los que se le ha querido asociar, como el impresionismo o el simbolismo. Su evolución artística osciló entre el realismo y la abstracción, aunque aparecen dos constantes en su producción pictórica: el establecimiento de una nueva visión de la naturaleza y la búsqueda de la belleza con un afán firme pero también lleno de tensión creativa.

joaquim mir i trinxet_0126

 

joaquim mir i trinxet_Aleixar

 

joaquim mir i trinxet_puerto_de_tarragona

 

joaquim mir i trinxet_Alforja

Influido por el paisajismo de la escuela olotense, cursó estudios oficiales en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona Llotja pero su carácter independiente e impulsivo lo llevó a convertirse en autodidacta. Formó parte de La Colla del Safrà o de Sant Martí (de Provençals), un grupo de jóvenes artistas que se constituyó hacia el año 1893 y que estaba integrado por Isidre Nonell, Ricard Canals, Ramon Pichot, Juli Vallmitjana y Adrià Gual, la característica principal de los cuales era la coloración de tonos rojizos de sus pinturas (Grupo del azafrán).

joaquim mir i trinxet_2

Su pincel ya mostraba más preferencia por el color que por la forma, una tendencia que estalló cuando, entre 1900 y 1904, se instaló en Mallorca. Allí pasó de la pincelada entre impresionista y puntillista al estallido de luz y de color que se convertiría en la marca Mir. El pintor acarreaba grandes lienzos hasta la playa, donde los sujetaba con cuerdas. Atacaba la tela directamente y empleaba la paleta con furia. De estos años destacan L'abim y La cala encantada, y el conjunto que pintó para la Casa Trinxet, de su tío y mecenas.

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joaquim mir i trinxet_-Vidrieras

Y, sobre todo, comenzó a fraguarse una leyenda, que le acompañaría durante toda su vida. Sufrió un misterioso accidente, una caída, quizá un intento de suicidio ante un desencanto amoroso, en Cala Sa Calobra.

La grave caída le obligó a regresar a Cataluña para ingresar en una institución mental de Reus, donde pasó dos años de su vida, cruciales en su evolución estilística. Poco se sabe de su estancia en el sanatorio mental. Según el comisario de la muestra, su historial clínico sólo consta de dos folios, uno con la solicitud de ingreso al centro y otro con ciertas anotaciones sobre sus trastornos. "Sabíamos que pintaba por lo que en su dossier debería haber innumerables dibujos, pero todo ha desaparecido", comenta Francesc Miralles.

joaquim mir i trinxet_ El roc de l'estany - 1903 - detail

“pinto en un sitio por el que sólo paso yo y alguna bestia inconsciente. El paso, en el que sólo caben, justo, los pies, es un terraplén de rocas resbaladizas que van a parar directamente al mar. Si me fallasen los pies y resbalara no creo que volviera a hablarse de mí en el mundo de los vivos. Pero cuando se está allí, Santiago, ¡Qué espectáculo! A la derecha, la cala de san Vicente, a la puesta de sol roja, del color del fuego. El mar, azul cobalto, refleja aquellas rocas encendidas y queda también rojo como la sangre. A la izquierda los contrafuertes del Castillo del Rey, a contraluz, grises a la sombra. En aquel lado, el agua toma tonos de plata. Añade los morados de las algas del fondo y el de las higueras silvestres que penden hasta tocar el agua y ¡Qué cosa, Santiago! ¡Qué locura de colores!¡Están todos! Todos los de la paleta...”

La conversación anterior fue recogida por la hija de Santiago Rusiñol, cuando Mir explicaba los colores de la inhóspita costa del norte de la isla de Mallorca.

joaquim mir i trinxet_La joia - L'Aleixar, 1910 - detail

 

joaquim mir i trinxet_paisatge_de_mallorca_1904

Tras permanecer ingresado en el centro sanitario, el pintor se instaló en el Camp de Tarragona y durante aquellos años se aproximó a la abstracción a partir de su visión de la naturaleza. De allí se trasladó en 1914 a Mollet del Vallés, lugar de residencia de su hermana y fue allí donde su vida y su obra entraron en una etapa de calma. Durante los ocho años que vivió allí, el artista siguió centrando su interés en captar la luz aunque cambió su manera de percibir la naturaleza y recuperó formas más realistas.Ultimó su colaboración en la hoy ya desparecida Casa Trinxet, a cuya decoración mural dedicó más de 10 años.

joaquim mir i trinxet_rosas

 

joaquim mir i trinxet_Arboleda. Santa Perpétua de Mogoda

 

joaquim mir i trinxet_Almendros floridos

La última etapa artística de Mir se desarrolló entre 1922 y 1940 en Villanova i la Geltrú. El pintor huía de la ciudad siempre que podía para intensificar su contacto con la naturaleza, acentuándose en esta época su realismo. " Cuanto más se alejaba del manicomio, su pintura se hacía más realista", ha explicado el comisario.
En estos años el pintor logró su reconocimiento internacional y expuso en Londres, París, Buenos Aires y Washington y participó en las ediciones de 1932 y 1934 de la Bienal de Venecia. Con el inicio de la Guerra Civil el pintor se recluyó en casa y la temática de sus pinturas se redujo a las cuatro calles más próximas y a su jardín. Durante la posguerra, un desafortunado incidente le obligó a ingresar unos días en prisión, lo que le desmoralizó tanto que precipitó su enfermedad renal hasta causarle la muerte en 1940.

joaquim mir i trinxet_Alrrededores de Olot

 

joaquim mir i trinxet_Afueras de Vilanova

 

joaquim mir i trinxet_San Juan . c. 1922-1925

 

Los santos obradores (1931)

La locura de pintar


RusinolCastellaPetit

Josep Pla en el volumen 14 de sus obras completas, titulado Santiago Rossinyol y su tiempo (Tres artistas, Manolo, Ruiseñor, Mir) explica que no pudo escribir la biografía de Joaquín Mir como había podido hacer hacerlo con la de Manolo Hugué: "Manolo, contada por él mismo”, porque Mir ya había muerto. Esto le supuso fiarse de testigos que le ayudaron a hacer una excelente labor literaria, pero que estudios posteriores han cuestionado la exactitud de algunas afirmaciones.

Teresa Campos en el catálogo de la exposición Joaquim Mir, itinerario vital,  apunta alguna de estas discrepancias, como la supuesta desavenencia con Santiago Rusiñol,  la dejadez personal de Mir o las trifulcas con su tío Avel·lí Trinxet . Pla explica que Mir, nacido en Barcelona el año 1873, de joven se dedicaba a hacer de viajante de bisutería del negocio de su padre. Como buen viajante era locuaz, simpático y caía muy bien a todos. También tenía afición a la pintura y vencida la resistencia familiar se dedicó exclusivamente a pintar gracias a un pacto con aquel tío Trinxet que le hacía de marchante.

Contrariamente a lo que hacían los otros artistas que era irse a París, Mir se fue a Mallorca. La isla tenía en aquel tiempo un primitivismo, un exotismo que la literatura romántica había descubierto. El encanto de sus paisajes y la vida arcaica de sus habitantes le conferían la imagen de paraíso que algunos, como George Sand y Frédéric Chopin habían disfrutado personalmente. Mir, junto con Rusiñol, el pintor belga William Degouve de Nuncques y el mallorquín Antoni Gelabert , entre otros, destaparon con sus cuadros la belleza de la isla dorada . Dieron a conocer una naturaleza llena de calas y cuevas, con el mar y los acantilados, creando un paisajismo simbolista que tuvo mucho éxito y que en algunos, como en Mir, alcanzó un lirismo cercano a la abstracción.

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En Mallorca Mir hacía una vida entregada a la pintura. Celoso de los lugares que descubría, los escondía incluso a Rusiñol en cuya casa vivió una buena temporada. Pintaba de sol a sol, a menudo más de una tela a la vez, encaramado a las peñas. Limpiaba los pinceles en su ropa o su barba y en los cinco años que vivió, patrocinado por su tío Trinxet, llegó a pintar un centenar de telas, algunas de grandes proporciones; tres paneles por el Gran Hotel de Palma y la decoración del salón de su tío, obra que fue muy comentada entre la burguesía barcelonesa. La pintura de Mir en Mallorca alguien la ha definido de paisajismo musical, wagneriano .

Con su pincelada, larga, ancha y vertical, a veces puntillista y la luz que iluminaba la oscuridad de las paredes de las cuevas o los colores cambiantes de un mar efervescente en unos cuadros grandes, sin demasiado horizontes, sin figura humana , sin objetos, sólo la naturaleza en todo su esplendor. Unamuno dijo que Mir era el poeta de la luz de Mallorca .

Pero la estancia en Mallorca acabó mal, con un lamentable accidente en Sa Calobra, mientras pintaba. Plan insinúa que en el fondo hubo un asunto de faldas, pero nadie lo ha aclarado. El 26 de abril de 1904, Miguel Sarmiento , periodista de La Tribuna, escribía: "Lamento el percance pero la noticia leída ayer no me ha sorprendido ... Conozco Mir y conozco los lugares de Mallorca donde Mir ha estado cerca de dos años pintando en plena vida salvaje ... Tres meses hizo equilibrios sobre el mar sobre una roca altísima que no tenía espacio ni para encender una pipa en los momentos de descanso. En uno de estos equilibrios ha perdido pie y se ha despeñado. Lo han recogido sin conocimiento herido gravemente" ...

Joaquim Mir con su entusiasmo desatado por la pintura había perdido el juicio y fue ingresado en el sanatorio mental Pere Mata de Reus. Estuvo dos años tras los cuales ya volvía a pintar con una gran riqueza de matices pero sin la teatralidad de su obra mallorquina, aspecto que, según Pla, le hizo ganar calidad y personalidad. Los otros lugares - De 1906 a 1914 vivió con su familia en el Camp de Tarragona, en L'Aleixar. Después, muerto el padre, con la madre y las hermanas se trasladaron en el Vallès. Montornès, Mollet y Caldes de Montbui fueron los paisajes de su producción. SANYO DIGITAL CAMERA

En 1921 se casó con María Estalella de Vilanova i la Geltrú donde se instalaron en 1922 en la que sería su definitiva hogar. La liquidación amistosa del contrato que le unía con el tío Trinxet le proporcionó un incremento de sus ingresos lo que le permitió construir un universo a su medida, en una casa grande, con una biblioteca donde se reunía toda la flor y nata de la intelectualidad. La casa tenía jardín, un huerto con gallinas y hasta un burro que servía de transporte en las muchas salidas que hacía con la familia y los discípulos, para ir a hacer campañas como él llamaba las sesiones de pintura. Allí tuvo un nuevo paisaje, suave, luminoso, cercano y muy diverso que reflejó fielmente en sus cuadros, recuperando la profundidad, la perspectiva, el horizonte.

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En todos los lugares donde vivió, Joaquim Mir llegó a ser un personaje local, popular, conocido y amado. Con la simpatía del viajante de bisutería. Su obra, clasificada de posmodernista, siempre fue apreciada, valorada y admirada, aún hoy, por su luminosidad, sus colores, su destreza, su maestría. Mir murió en Barcelona el 27 de abril de 1940 pero fue enterrado, como él quería, a la sombra de un árbol donde vengan a cantar los pájaros.
joaquim mir i trinxet_Balcón de L´Aleixar
Bibliografía Plan J. Obra completa. Santiago Rusiñol y su tiempo ( Tres artistas, Manolo, Ruiseñor, Mir) . Ed. Destino. Barcelona 1970 Campos T. y otros. Joaquim Mir, itinerario vital . Fundación la Caixa. Barcelona 1997

Publicado en el Boletín de la Asociación del Personal de La Caixa del mes de noviembre de 2008
PUBLICADO POR CLEMENTE VILELLA


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Enlaces


http://es.wikipedia.org/wiki/Joaqu%C3%ADn_Mir

http://www.homines.com/arte/mir_art/index.htm

http://www.enciclopedia.cat/fitxa_v2.jsp?NDCHEC=0042704

1 comentario:

  1. Impressionant aquest Joaquim, És el rei del color i del paisatge. Trasmet il·lusió. Un veritable mestre.

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