Andrew Bush. St. Louis, Missouri, 1956
Coqueteando con las fronteras del periodismo, la antropología y el arte conceptual, Bush retrata, durante casi toda la década de los noventa, decenas de conductores que transitan por la ciudad de Los Angeles y alrededores en plena conducción. Para ello se sirve de una cámara analógica de medio formato, montada en el asiento del copiloto de su coche y de un potente flash especialmente adaptados para conseguir el máximo detalle posible a la hora de cazar a los conductores colindantes, siempre de perfil, siempre en movimiento y siempre en dirección oeste para aprovechar el sol. El modus operandi es sencillo, cuando Bush detecta un coche que se adapta a las necesidades del momento o cautiva su interés de manera concreta, se sitúa a su lado, iguala velocidad y le dispara.